
Quisé tomar nuevamente la pista derecha y cual sería mi sorpresa, el hueón de la camioneta estaba casi alcanzandome, miré el velocimetro para comprobar que no había bajado mi velocidad, por si acaso, ya sabía que no era así. No pues, era él que había apurado su marcha.
Su mente y avasalladora personalidad no le podía permitir que una camioneta de servicios, con la mitad del valor que la de él, pudiera rebasarlo, menos ante sus hijos y esposa.. jeje
De vuelta fue parecido, solo que de noche algunos no aguantaron la presión de ir adelante, no es tanto como para arriesgar la vida, yo me enganché de uno que noté que conocía el camino y que llevaba buen ritmo de viaje.
Ya trabajando en Santiago observaba otras actitudes curiosas, si alguien quería cambiar de pista y avisa con su intermitente no lo podrá hacer, por que el que viene mas atrás acelerará hasta acalambrarse para evitarlo, si vienes en un taco que se detiene, debes bloquear el cruce, para no perder valiosos 3 segundos de viaje en dejar pasar al otro que lleva 10 minutos esperando por que no tiene preferencia.
Hoy puedo dar fe de un personaje que siempre han dicho que es inglés, es mentira, fijense ustedes, los familiares de este tipo están en todos lados....